Suma de esfuerzos por el patrimonio amazónico
 
 

Con el objetivo de obtener recomendaciones para la construcción de una propuesta para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial y natural en el noreste amazónico, se llevó a cabo el encuentro-taller Territorio y Cultura: Cartografía de lo sagrado en el noreste amazónico, convocado por la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura, Parques Nacionales Naturales, la Fundación Gaia y Patrimonio Natural-Fondo para la Biodiversidad y Áreas Protegidas.

El encuentro entre indígenas, académicos, representantes de los ministerios de Cultura y Ambiente, y organizaciones no gubernamentales evidenció una preocupación por el destino de la diversidad, cultural, étnica y biológica concentrada en la Amazonía, y la urgencia de mirar la región como un todo y no como la sumatoria de procesos diferentes, en los cuales cada actor trabaja por su lado.

Al respecto Enrique Sánchez, asesor del Ministerio de Cultura, aseguró que la concentración de entidades en la región y la presencia de muchas de ellas en la reunión reveló la necesidad de aunar esfuerzos y de contribuir con los pueblos indígenas en la salvaguardia de los sitios sagrados considerándolos en su integralidad, reconociendo, el papel necesario que cumplen estos sitios  en los sistemas  tradicionales de manejo de los recursos naturales,  y la  importancia  que tienen en  la vida social y las prácticas culturales de las comunidades. 

Por su parte, el investigador indígena Uldarico Matapaí aseguró que existe un problema de comprensión, entre el pensamiento occidental  y la visión de l mundo de los indígenas sobre el concepto de sitios sagrados y el territorio. “Para nosotros   tiene un significado que ustedes no han comprendido y para nosotros no es tan fácil comprender algunas cosas, como su concepto de ley.

Matapaí dijo que con el encuentro se había contribuido a llamar la atención sobre la importancia de aunar esfuerzos, porque “los pueblos indígenas pueden mantener la tradición, sólo con su colaboración”. Sobre el concepto de cartografía de lo sagrado, aseguró que “en el momento en que lleguen a comprender el valor del territorio y lo sagrado, podemos plantear la cartografía para recoger la información y transmitirlas a los descendientes porque no hay evidencia escrita sobre ello”.

En lo relacionado a la presentación de una propuesta de trabajo para la articulación transfronteriza con Brasil, los asistentes sugirieron que era pertinente tener en cuenta los procesos locales de recuperación de la memoria tradicional para luego tener claridad sobre los que se propondría en la frontera.

Los asistentes coincidieron en la importancia de propiciar estos espacios de discusión, así como de emprender acciones concretas y rápidas para la salvaguarda del patrimonio cultural y natural del noroeste amazónico. Del mismo modo, se enfatizó en que estas acciones pueden aportar al desarrollo del objetivo 3 del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap), relacionado con el fortalecimiento de la capacidad institucional y el desarrollo de capacidades y habilidades en los actores vinculados a la gestión y manejo del Sistema.

Como conclusión del evento Paola García, consultora de consultora asuntos indígenas y afrodescendientes, de Patrimonio Natural, afirmó que “es necesario precisar acciones concretas y delimitar un área de trabajo y pensar en aspectos como la sostenibilidad financiera y la socialización de las acciones con las comunidades, entre otros”.

 
 
 
 
 
 
     
 
El valor de la naturaleza más allá del precio
 
 

El valor de la naturaleza más allá del precio:

Un informe respaldado por la ONU y varios gobiernos dice que proteger la naturaleza reporta grandes beneficios económicos.
 
Tomado de: http://verde.latam.msn.com/articulo_bbc.aspx?cp-documentid=22596080

El dinero invertido en proteger la naturaleza puede reportar grandes ganancias económicas, según una investigación a fondo sobre los costos y los beneficios del mundo natural.

El estudio dice que el dinero destinado a proteger tierras húmedas, arrecifes de coral y bosques puede multiplicarse por cien si se traduce en beneficios de capital.

El informe, titulado "Economía de los ecosistemas y la biodiversidad" (TEEB, por sus siglas en inglés) cuenta con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los gobiernos de varias naciones.

Según el director del proyecto, los países deberían tener en cuenta las conclusiones del trabajo en la cumbre de la ONU sobre cambio climático, que se celebrará el mes próximo en Copenhague.

El TEEB es el primer intento de medir el valor económico de los "servicios al ecosistema" -acciones que algunos actores del mundo natural hacen gratuitamente, como purificar agua potable o proteger las costas de las tormentas- de manera sistemática y global.

"Hemos analizado 1.100 estudios sobre diferentes países y diversos servicios del ecosistema", dijo Pavan Sukhdev, economista del Deutsche Bank que dirigió el estudio.

"Y hemos descubierto que en las áreas protegidas, por ejemplo, por más que se recorten las cifras acabas teniendo un radio de beneficios de entre 25 a 1 y 100 a 1".

"Ahora podemos decir, con seguridad, que invertir en áreas protegidas proporciona sólidos beneficios", dijo Sukhdev a la BBC.

Mundo acuático

La primera etapa del proyecto se concentró en los bosques y concluyó que las pérdidas actuales relacionadas con esos ecosistemas equivalen a dos a tres billones de dólares, superando a la crisis bancaria.

En una etapa siguiente, los economistas analizaron el mundo submarino de la pesca y los arrecifes de coral.

Los grupos conservacionistas han instado en repetidas ocasiones a una mayor protección de los ecosistemas marinos, para proteger la biodiversidad y aumentar los rendimientos de la pesca a largo plazo.
Sukhdev dijo que esto también tiene grandes implicaciones económicas.

"Si aumentáramos la protección de los mares desde menos de 1% hasta 30%, ¿cuánto costaría?", se preguntó.

"Establecer reservas, aplicar políticas y demás costaría entre US$40.000 y US$50.000 millones al año, y el beneficio anual sería de US$4 o US$5 billones", aclaró.

Las ganancias provendrían del aumento en la captura de peces y de los ingresos por el turismo, y en el caso de los corales habría beneficios por la protección natural qué estos dan a las costas, evitando los daños de las tormentas.

"El informe TEEB tiene una importancia enorme, pues demuestra que [las pérdidas naturales] están unidas inextricablemente a una economía mundial sostenible, y celebramos el llamado a los políticos para que se aceleren y aumenten las inversiones en el manejo y la restauración de los ecosistemas", afirmó Stephen Hooper, director del Jardín Botánico de Londres.

Según el estudio, hay que elegir con mucho cuidado las áreas protegidas, dado que están concentradas en zonas de gran importancia ecológica y económica.

Otros ejemplos citados en el informe son:

Un estudio de Costa Rica que indica que las zonas intactas de bosque aumentan las cosechas de café en un 20%, pues sirven de refugio a los insectos polinizadores. Una pradera conservada en Nueva Zelanda, que provee a la región de Otago de agua gratuita.

Transportar el líquido desde otro lugar costaría US$100 millones al año.En Vietnam, la plantación y protección de cerca de 12.000 hectáreas de manglares le cuestan al gobierno US$1,1 millones, pero le permiten ahorrar US$7,3 millones en gastos de mantenimiento de diques.

Aunque economistas ya habían esbozado -por separado- estas ideas, el informe TEEB intentó reunir todas las pruebas para presentarlas a los que deciden políticas, con la esperanza de convencer a los gobiernos para que inviertan dinero en proteger la naturaleza.

"Demostramos que la incapacidad de los mercados para analizar adecuadamente el valor de los servicios al ecosistema les atañe no sólo a los ministros de medio ambiente, desarrollo y cambio climático, sino también a los de economía y finanzas", dice el informe.

"La evidencia presentada aquí muestra que, en la mayoría de los casos, las opciones a favor de la conservación son un asunto de sentido común económico".

Algunos gobiernos, como el de Alemania -que comenzó el proyecto en 2007-, Noruega y el Reino Unido ya respaldaron el trabajo.

"El informe realmente subraya la necesidad de comprender el papel que juega la naturaleza en nuestra economía a medida que se acerca el Año Internacional de la Biodiversidad", dijo el ministro británico de Medio Ambiente, Hilary Benn.

En la cumbre del mes próximo en Copenhague, se espera que los gobiernos terminen de delinear cómo financiar la protección de los bosques como una forma barata de reducir las emisiones de carbono.

Las conclusiones del TEEB dan sustento económico a los llamados de los grupos conservacionistas e indígenas que abogan por reducir la deforestación y la degradación de los bosques, más que concentrarse solamente en absorber los gases contaminantes.

Para más información consulte TEEB web.

 
 
 
 
 
 
 

 
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