El enfoque de Acción sin Daño, un aporte a la construcción de desarrollo y paz

En territorios vulnerables como el Caqueteño, la lluvia de proyectos de cooperación o de desarrollo, en ocasiones han dilatado las relaciones entre las comunidades sin ser esa su intención y han abierto brechas que en vez de aportar al desarrollo de los territorios los ha fragmentado y hecho daño. Vemos poblaciones donde reina el asistencialismo y la desconfianza tanto en la institucionalidad como en sus vecinos y líderes. El proyecto Conservación para el desarrollo y la paz en el piedemonte Amazónico practica el enfoque de acción sin daño en su intervención pero también capacita a sus participantes para que lo repliquen en sus organizaciones sociales y en su quehacer cotidiano.

El enfoque de acción sin daño fue diseñado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación – COSUDE y busca que las organizaciones realicen un trabajo de mayor impacto, a través de una reflexión sistemática sobre su quehacer y la manera de relacionarse con los diferentes actores de los territorios. Desde la planeación del proyecto Conservación para el desarrollo y la paz en el piedemonte Amazónico se diseñaron metodologías con el acompañamiento de la consultora Innovate, quienes fueron los encargados de realizar los talleres con los socios, aliados y participantes “Inicialmente trabajamos con los técnicos de patrimonio, con los socios y con la REDCaquetáPaz, les explicamos el enfoque y les dijimos cómo podrían aproximarse a las comunidades para generar este proceso de acción sin daño, esto no es una cosa que se resuelve con una serie de talleres, realmente es un enfoque y una metodología que debe llevarse a cabo a través del tiempo, y lo que necesitamos es que tanto los técnicos como la comunidad se concienticen de los impactos que tienen sus acciones en el territorio, ya sea en las familias o en las personas que hacen parte de estos proyectos” comenta Adriana Mera Sotelo, consultora de Innovate.

Con la comunidad se tuvieron tres momentos; uno introductorio donde se compartían los conceptos básicos y claves de la acción sin daño, “allí se hablaba de la dignidad humana, de la palabra acción, conflicto, nos invitaban a trabajar en la vereda, gestionar proyectos pero sin perjudicar a las demás personas, aprendí que los tres principios de la acción sin daño son la autonomía, la dignidad y la libertad”, dice Uriel Bravo Campos, de la vereda la Leona de Valparaíso quien participó en el desarrollo de los tres talleres, los cuales socializó con los comunales de su vereda a manera de informes en las asambleas.

En el segundo encuentro se llevaron estos conceptos a la práctica, por lo tanto se escogieron algunas fincas de los participantes y teniendo en cuenta los proyectos allí ejecutados se identificaron los daños y sus opciones para mitigarlos; La finca agroecológica la Amazonía de Ever Castro, ubicada en Belén de los Andaquíes fue una de las seleccionadas para el desarrollo de este taller; él nos comparte su apreciación sobre el espacio “ya estamos reconociendo que debemos mitigar lo que hemos hecho, así no sea que dejemos como estaba, pero si debemos aportar a disminuir los impactos y a estar atentos de las intervenciones futuras para que se aporte de verdad y no se dividan las comunidades”, puntualiza.

El tercer momento fue diseñado para apropiar los conceptos y recordar lo que se había aprendido durante las jornadas anteriores, de igual manera se brindaron las bases para que los participantes aprendieran a materializar sus ideas en proyectos “Hoy aprendí a elaborar un proyecto, cuáles son los daños que podemos causar con las acciones o proyectos que hacemos y cómo se mitigan, porque lo que entiendo es que la acción sin daño es lo que yo haga por mi comunidad sin causar perjuicio a la misma comunidad, o al medio ambiente o a otra comunidad, como líderes debemos saber que necesidad suplir, buscar las alternativas para suplirlas y formular el proyecto”, Comenta Rigoberto Valencia, Presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda la Yumal, de Valparaíso.

“Lo que queríamos era que ellos vieran cómo se pueden hacer proyectos y cómo realmente ellos son capaces de hacerlos, que es parte de las habilidades que uno debe promover en la comunidad, mostrar que son capaces de diseñar, evaluar costos, evaluar impactos, identificación de daños y mitigación de ellos desde el principio, por eso el programa de hoy se dirigió a diseñar un proyecto teniendo en cuenta los efectos negativos que pueden tener en la comunidad o en el medio ambiente”. argumenta Adriana Mera, especialista en acción sin daño y facilitadora de los talleres con las comunidades, quien finaliza su intervención diciendo que para ella también fue un aprendizaje como profesional el trabajar con las familias caqueteñas, porque son críticos frente a su realidad.

Este enfoque de acción sin daño acompañó el proyecto en sus tres componentes, “buscamos facilitar el reconocimiento en cada uno de los participantes de la necesidad de que en el momento de involucrarse en un proyecto le aporte ideas que de verdad construyan región y que no sean proyectos que lleguen en paracaídas que salen de la nada sin tener en cuenta a la comunidad” nos cuenta la caqueteña Sandra Caviedes, líder de componente fortalecimiento de capacidades locales, quien refuerza la idea de Lina Andrea López, líder del proyecto a nivel nacional quien argumenta que “es clave que estos aprendizajes le queden al territorio porque son oportunidades para seguir creciendo y construyendo una Caquetá querida y una vida querida”.