Cada día son más los productores del Caquetá que están protegiendo el piedemonte Amazónico y contribuyendo a mitigar el cambio climático

El pasado 14 de Febrero se llevó a cabo el evento de cierre del proyecto: “Desarrollo e implementación de 10 fincas piloto con sistemas sostenibles de producción agropecuaria, orientadas a la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, en los municipios de San José del Fragua, Belén de los Andaquíes y Albania (Caquetá), implementado en el marco del “Programa Conservación y Gobernanza en el Piedemonte Amazónico”  en el cual se dieron a conocer las transformaciones que han alcanzado estos productores en sus fincas y en sus modos de vida y; adicionalmente se evidenció cómo se han convertido en pioneros en sus veredas y como algunos de sus vecinos ya han ido replicando algunas de estas tecnologías para transformar sus sistemas de producción. El evento se llevó a cabo en la Finca llamada el Mirador, en el Municipio de Belén de los Andaquies y contó con la presencia de las familias participantes en el proceso, representantes de las organizaciones aliadas y de los entes territoriales de los tres municipios en los cuales se llevó a cabo la iniciativa.

Como es del conocimiento de todos, las dinámicas de asentamiento humano y explotación del territorio en el piedemonte andino amazónico han generado una fuerte presión sobre los recursos naturales. La ampliación de la frontera agrícola con sistemas productivos como la ganadería extensiva, la explotación forestal sin planificación, la minería o los cultivos de uso ilícito, ha significado una alta intervención en los bosques de buena parte del Caquetá.

Esos modelos de ganadería extensiva generaron deforestación, perdida de la biodiversidad, compactación y erosión del suelo y contaminación de las fuentes hídricas. A la vez que el IDEAM registraba al Caquetá como el departamento con mayor deforestación, el departamento se convertía en la quinta cuenca lechera del país. Las consecuencias ambientales de este tipo de ganadería extensiva y de la explotación forestal sin planificación, es muy alta en estos modelos de producción que además tienen baja productividad que se ve reflejada en la calidad de vida de las poblaciones, en particular de pequeños productores.

En ese contexto el programa Conservación y Gobernanza en el piedemonte Amazónico, implementado por Patrimonio Natural, ha venido promoviendo modelos de paisajes productivos en el piedemonte andino amazónico que se ajusten a las vocaciones productivas de los pobladores, disminuyan las presiones sobre el bosque y sus servicios ecosistémicos, permitan asegurar corredores de conectividad biológica y mejoren los ingresos de las comunidades.

Patrimonio Natural, lidera la implementación del programa Conservación y Gobernanza en asocio con Parques Nacionales Naturales, el instituto Sinchi, WWF  Colombia, WCS Colombia, El centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (CIPAV), el comité Departamental de ganaderos del Caquetá y varias instituciones y organizaciones locales que han venido trabajando en diferentes líneas que pretenden contribuir en el ordenamiento de del territorio, la protección de los ecosistemas, el desarrollo económico sostenible de las comunidades y la construcción de paz. (Para conocer más: https://www.patrimonionatural.org.co/proyectos/conservacion-y-gobernanza/ )

En esta ocasión el Programa Conservación y Gobernanza en el Piedemonte Amazónico a través de la Fundación CIPAV (Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria), promovió la implementación de Sistemas Agrosilvopastoriles en tres municipios del departamento Caquetá de San José del Fragua, Belén de los Andaquíes y Albania, con el fin de contribuir a la seguridad alimentaria y resiliencia al cambio climático de las familias que participaron en esta iniciativa.

Este proyecto tuvo como objetivo el desarrollo e implementación de 10 fincas piloto de pequeña y mediana ganadería (de entre 15 y 100 hectáreas) que dedicaban más del 50% del área a pasturas y alrededor del 10% a la conservación de bosques naturales y zonas de rastrojos, para vincularlas en el desarrollo de los sistemas agrosilvopastoriles donde se establecieron cinco componentes:

  • Gestión de los recursos naturales;
  • Seguridad alimentaria humana y animal;
  • Producción de abonos en la finca;
  • Producción de especies menores;
  • Energías renovables.

Esto permitió que se llevaran a cabo acuerdos comunitarios de conservación de ecosistemas naturales y protección de fuentes hídricas, la potabilización de agua para consumo humano y, para los animales, y la construcción de sistemas de recolección y almacenamiento de agua lluvia, para el componente de seguridad alimentaria humana y animal se establecieron bancos mixtos de cultivos de panllevar y forrajeros intercalados con especies frutales y maderables, la construcción de huertos para el cultivo hortalizas, plantas medicinales y aromáticas, producción de abonos, específicamente de humus a partir de estiércol bovino y residuos de cocina, la instalación de biodigestores plásticos de flujo continuo para reciclar aguas servidas para generar biogás y biol. Todo con el fin de promover fincas sostenibles, en las cuales se promueven paisajes productivos en áreas estratégicas para la conectividad biológica y la conservación del recurso hídrico.

En este evento de cierre, las familias de las 10 finca pilotos presentaron las transformaciones que tuvieron sus fincas y su forma de vida. Todos con sus testimonios mostraron los avances que tuvieron sus fincas, la manera en que hoy en día han mejorado su calidad de vida y la manera en que han servido de ejemplo para otros productores. Todos compartieron su conocimiento, algunas semillas y diferentes preparados a partir de lo que producen en sus fincas.

Es importante destacar que El Programa Conservación y Gobernanza se enfoca en mejorar la capacidad de productores, gremios y asociaciones productivas, autoridades locales y regionales y organizaciones de la sociedad civil para tomar decisiones informadas sobre el uso y manejo del territorio, aumentar sus conocimientos sobre la situación ambiental, desarrollar competencias y ofrecer modelos alternativos de aprovechamiento sostenible de los recursos.